La Unión Europea ha presentado hoy una queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra las restricciones argentinas a las importaciones, como parte de un plan para presionar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por las políticas que ha puesto en marcha recientemente y que han desatado la ira de las mayores economías del mundo.
Y de España: la decisión de Argentina el mes pasado de nacionalizar YPF, filial de la petrolera Repsol, ha provocado una ofensiva diplomática del Gobierno de Mariano Rajoy, que ha desembocado en la queja de la Unión ante la OMC. España, Repsol y Argentina están librando su propia batalla legal bajo los términos de un acuerdo de inversión independiente entre los dos países. La Unión abre ahora otro frente legal contra la política comercial argentina.
La expropiación de YPF no figura en el pliego de cargos que presenta la reclamación de la UE ante el árbitro de las disputas comerciales internacionales, aunque ha tenido un peso fundamental en la decisión de Bruselas. “Con respecto a Repsol, la UE baraja aún todas las opciones disponibles, pero la reclamación ante la OMC no afecta a la nacionalización”, han indicado en fuentes de la Comisión. Sin embargo, las mismas fuentes han explicado que el caso YPF “es la expresión de una orientación política inquietante en materia de comercio”. Las exportaciones europeas a Argentina han caído en torno al 14% en el último año; las importaciones procedentes de Argentina han caído un 4%.























































