27 segundos duró el himno de España en el Vicente Calderón, como marcaba el protocolo, y 27 segundos duró la pifiadera de los aficionados que asistían al encuentro del Barcelona con Atlético de Bilbao.
Tal como se esperaba y desafiando las amenazas de la derechista presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, quien advirtió que suspendería el encuentro si había manifestaciones contra el rey, miles de aficionados pitaron ruidosamente hasta opacar el himno español.
El príncipe Felipe, que reemplazó al rey caza leones, soportó con entereza la ruidosa queja del respetable, como lo hiciera su padre hace tres años.
Desde el campo, se escucharon los silbidos y los pitos por encima de la Marcha Real de manera muy evidente.
Antes, ambas aficiones se acordaron de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, del derechista Partido Popular, a los gritos de “Esperanza, hija de…”.
La pitada superó, y por mucho, a la que ambas aficiones protagonizaron hace tres años
En 2009, en Mestalla, en una final también con Athletic y Barcelona como protagonistas, los pitos al himno pasaron a un primer plano antes del partido, al igual que ahora.
En aquella ocasión, los altavoces del estadio valencianista sonaron a todo volumen y se produjo una gran polémica por la omisión de Televisión Española del esperado momento.























































