Así lo reconoció el propio Ministro de Transportes Pablo Errázuriz:
“Si hubiera estado operando el subsidio, de todos modos se habría producido el alza de tarifas, porque el proyecto de ley apunta a paliar los costos internos del Transantiago y no el IPC”.
El aumento es una medida que apunta a corregir -mediante alza de precios – las últimas variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que incluye, entre otros aspectos, el precio del dólar, el diésel y los salarios.
El martes las senadoras Soledad Alvear (DC) y Ena von Baer (UDI) tomaron esta alza como argumento para criticar la “lentitud” con que, a su juicio, se ha trabajado el proyecto de ley que modifica y fija un subsidio fijo de US$ 7.400 millones para el transporte público en los próximos 10 años.
De hecho, solicitaron al Gobierno que use las herramientas en su poder para apresurar la tramitación del proyecto.
Frente a ello, el secretario de Estado aclaró que “me gustaría separar el tema”.
“Una cosa es el costo interno del sistema, que en el caso del Transantiago excede el total de sus ingresos, y fue por este motivo que decidimos realizar cambios a la actual ley de financiamiento”.
Otra cosa distinta -añadió- “es la inflación, que afecta a todos los productos por igual y que no se puede controlar por medio de un proyecto de ley, y esta alza corresponde a la inflación.
“Por eso, cuando algunas personas dicen que el alza se produce porque el proyecto no avanzó más rápido, habría que decirles que eso es falso y completamente falso”, concluyó.























































