EL DESORDEN DE ROSA OYARCE EN SALUD ES DE ANTOLOGIA

El mal manejo administrativo de la Seremi de Salud de Santiago que quiere ser diputada a punta de cerrar locales comerciales, es digno de ripley.

Según la Contraloría, en el Servicio de Farmacias del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, se diluían los sicotrópicos y eran “descargados a la red de alcantarillado público… sin que la Seremi haya iniciado las acciones sancionatorias correspondientes”.

La respuesta de Oyarce fue que la funcionaria a cargo se jubiló, “desconociéndose la forma en que dichos medicamentos fueron eliminados”. Se ordena sumario.

En otra bodega hay almacenados remedios que son incautados por la policía. Hay desorden, dice la Contraloría con fármacos vencidos de un decomiso de 2008.

El lugar no cuenta con medidas de seguridad antiderrames ni señalización como manda la ley.

Además, respecto de los productos secuestrados por la policía no existe claridad si fueron destruidos y si se informó a la fiscalía. Otro sumario.

Otro punto de suma gravedad para la Contraloría fue la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire de la Región Metropolitana (Red MACAM), que mide los contaminantes que respiran los santiaguinos.

En estas estaciones había 5 cilindros de gases de calibración de equipos de medición vencidos, equipos registrados que no están; exceso de temperatura en la estación de la comuna de Santiago, que superaba los 30 grados Celsius, violando la ley.

La Seremi Rosa Oyarce ¿que respondió? “Manifestó que el aire acondicionado de la estación fiscalizada habia fallado justo en el momento de la revisión”.

En las 14 estaciones de medición de la calidad del aire no existen las medidas de seguridad, sólo en la de Quilicura había una alarma, pero se encontraba “inactiva”.

Aunque Mañalich la confirmó en su cargo:

¿No tienen a alguien más idóneo, serio, que no busque una carrera política sino servir de manera eficiente en este servicio?

El informe completo de la Contraloría acá: Informe