En un verdadero fiasco se transformó la Nueva Alianza del Pacífico que buscaba integrar a Perú, Colombia y México con Chile.
La idea era que los tres únicos gobiernos derechistas de la región – con excepción de Humala en Perú – fueran capaces de unirse para hacer un contrapeso al ALBA, que integran Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Cuba, Dominica, San Vicente y Las Granadinas, Antigua y Barbuda, y Bolivia.
De alguna manera, pensaban en el Gobierno, esta alianza anti izquierdista sería bien mirada por el Gran país del Norte, ante el cual la derecha siempre ha estado dispuesta a bajarse los pantalones a pito de nada.
Pero el tiro le salió por la culta, después del numerito que se mandó el mandatario peruano.
Humala puso en duda nada menos que los límites fronterizos de tierra con Chile, al afirmar que el desminado se efectuaría en un territorio “en disputa”.
¿Cuál disputa?
Luego desautorizó al propio Piñera, que las oficiaba de anfitrión, al decir nada menos que en una rueda de prensa conjunta que la demanda marítima ante el tribunal de La Haya la habían presentado los dos países (?).
El desaguisado obligó a Piñera a viajar a Piñera a Antofagasta para desmentir a Humala, pero la cagada ya estaba hecha.
LECCIONES
El incidente demuestra un par de cosas.
1.- La cancillería chilena sigue mostrando falencias y amateurismo en manos de la derecha y de los “empolvados”, que creen que las buenas relaciones se basan en la genuflexión y el besamanos a un rey decrépito, como el caza leones Juan Carlos, o en decir amén a lo que mande Estados Unidos.
2.- Piñera y la derecha no estaban preparados para gobernar Chile, no tenían un plan en ninguna actividad de la vida nacional, menos en política internacional, como no sea la inercia de estrategias que venían de los gobiernos anteriores.
3.- Piñera y la derecha han aislado a Chile de las demás naciones sudamericanas y lo han colocado en un pie de vulnerabilidad no visto desde la llegada del país a la democracia.
4.- Piñera y la derecha no sólo reflejan ineptitud en preparar alianzas, sino poco tino hasta en armar simples ceremonia.
¿Cómo se les ocurre invitar a un mandatario como el mexicano, un derechista que sacó los milicos a combatir las drogas y carga en su conciencia 50 mil muertos en 5 años?
¿Acaso no saben los empolvados que la candidata derechista del PAN, el partido de Calderón, va tercera en las encuestas y llegará arreando el lote en los comicios del 1 de julio y que su más probable reemplazante sea un centro izquierdista?
¿Qué apuro había de convocar a esta “alianza del pacífico”, cuyos resultados dejan en peor pie a Chile de lo que estábamos antes?
¿No fue una sobre reacción infantil y poco meditada, a lo que pudiera resultar de la reunión de la OEA?
Empolvados y fachos, dejen de improvisar en política exterior, porque en ese campo los errores se pagan caro.
Y saquen a los operadores políticos de las embajadas, como el acartonado Sergio Romero en España, a quien Nicanor Parra puso en su justo lugar hace un par de meses.
Menos mal ya les quedan menos de 2 años…























































