La detención del animador Juan Andrés Salfate y de dos hijos de un fiscal por el porte de drogas pone de nuevo en entredicho la llamada “guerra a las drogas”.
Esta “guerra” que en México ha dejado 60 mil muertos, lo único que ha logrado es gastar enormes recursos fiscales, distraer a la policía de perseguir a verdaderos delincuentes y enriquecer y robustecer a las mafias del narcotráfico.
Tal como ocurrió en la primera década del siglo pasado, cuando la PROHIBICION del ALCOHOL en Estados Unidos creó la mafia en ese país, muy bien retratada en libros y películas.
¿En pleno siglo XXI, a alguien se le ocurriría meter preso a una persona por beber alcohol o fumar un cigarrillo? No, porque son drogales legales.
¿Pero porqué es admisible meter preso a un par de cabros porque se fuman un pito en la calle?
Si lo que que queremos es proteger la salud de los chilenos, deberíamos ser coherentes y meter preso a quienes toman o fuman porque se hacen polvo el hígado o los pulmones, obvio.
¿Acaso no es tanto o más dañino para la salud un vaso de whisky o un cigarrillo que un pito de marihuana?
El exceso de consumo debería ser tratado como un tema MEDICO y no POLICIAL., como se hace en Holanda.
Hora de que algunos políticos, ADICTOS AL COPETE Y AL CIGARRILLO, relexionen y hagan leyes racionales y atinadas.
El prohibicionismo solo refuerza a las mafias y a los bancos que obtienen enormes ganancias por lavar al dinero negro.
Cuando tengamos a los narcos dominando las ciudades y los poderes públicos será demasiado tarde..
Pero si hasta Obama está por despenalizar el uso de las drogas.
Aguante Salfate.























































