DIPUTADO DENUNCIA QUE MINISTRO GOLBORNE NO SABE CUANTOS EMBALSES SE HAN HECHO EN EL PAIS

El diputado DC Juan Carlos Latorre envió el siguiente comentario a El Mercurio, luego de que el titular de Obras Públicas desconociera la construcción de 6 embalses en los últimos 20 años.

Sorprende que en el artículo escrito por el ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, publicado en “El Mercurio” del 11 de junio, el titular de la cartera desconozca u omita la construcción de los embalses Santa Juana (Huasco) en la Tercera Región de Atacama; Puclaro (Elqui), El Bato (Illapel), Corrales (Choapa) en la Cuarta Región de Coquimbo; Convento Viejo I y II etapa en la Sexta Región de O’Higgins, y Ancoa en la Séptima Región del Maule, construidos durante los gobiernos de la Concertación.

Pero más sorprendente aún, es que no haga una sola mención de las acciones pendientes por parte del Ministerio que él mismo dirige, para concretar el Proyecto Embalse Convento Viejo, II Etapa, ubicado en la Provincia de Colchagua.

En forma inexplicable, las cerca de 20.000 hectáreas de secano que se beneficiarían con dicho embalse continúan sin riego, en circunstancias que el proyecto consideraba que el agua comenzaría a llegar en 2009, con la ejecución de la primera etapa de las obras de distribución de agua en las zonas de Lolol y Nilahue.

Más inexplicable aún resulta el hecho de que más del 75% de la inversión necesaria para concretar la ampliación de dicho embalse hasta los 237 millones de metros cúbicos de capacidad actual, y para construir las obras de canalización necesarias para conducir el agua proveniente del embalse desde el valle de Santa Cruz a los señalados valles de Lolol y Nilahue, se encuentra efectivamente ejecutada y recibida por parte del Ministerio de Obras Públicas desde junio de 2009.

Las obras de distribución pendientes de ejecución, que fueron suspendidas en noviembre de 2008 por la administración anterior, continúan suspendidas casi cuatro años más tarde.

El objetivo de regar las referidas 20.000 hectáreas era el propósito esencial de este proyecto, y los agricultores y campesinos de los valles de secano de Lolol y Nilahue siguen esperando.

Mientras en el país entero se lamenta una sequía y la falta de obras de riego, hoy se asiste al curioso espectáculo de disponer de un embalse gigantesco, que cada invierno se llena hasta su cota máxima, para luego descargar la mayor parte de sus aguas al mar sin uso productivo alguno.

Mientras tanto, no sólo los potenciales beneficiados son afectados, sino que todos los chilenos pagamos, mediante impuestos, los costos de cerca de 200 millones de dólares de una megaobra que no se utiliza para el objeto esencial para el que fue diseñada y, parcialmente, construida.

¿Es mucho pedirle al ministro que se informe de este tema y que adopte las medidas necesarias para que sea el punto quinto dentro de la agenda que el mismo detalla en su artículo?

Juan Carlos Latorre C.

Diputado