El Dr. Jorge Babul, Presidente del Consejo de Sociedades Científicas de Chile, publicó la siguiente carta en El Mercurio:
“En los últimos cinco años, Conicyt y Becas Chile han otorgado 13.000 becas de doctorado (seis mil para estudios en el extranjero).
“Actualmente, en todo el sistema de educación superior laboran 6.000 académicos con el grado de doctor. ¿Qué haremos?”.
Como la Internet tiene esa rara cualidad de hacer interactuar a los emisores de los mensajes con los destinatarios, ahí van algunos comentarios de los internautas.
“El Dr. Jorge Babul C. pone de manifiesto una triste realidad cultural: en Chile se utiliza el postgrado para pedir aumento de sueldo y/o mejorar la empleabilidad!
¿Cuantos MBA desarrollaron un proyecto y dieron trabajo en Chile?
¿Cuantos doctores han patentado sus ideas y han dado trabajo en chile?
Las universidades descubrieron el infinito negocio que reportan la estupidez y vanidad humana.
Antes, los pregrados y título profesional eran de gran calidad, pese a una cantidad de ramos.
Pero luego, los ramos de mayor categoría fueron siendo “trasladados” a los postgrados.
Hoy los magisteres, MBA e incluso los doctorados en ciertas áreas no son más que extensiones de un pregrado deteriorado a propósito.
Estoy totalmente de acuerdo que el que tiene cabeza y es inteligente debe estudiar y perfeccionarse al máximo, lograr los mas títulos académicos posibles, pero el mercado laboral en el mediano plazo se llenará de puros caciques y pocos indios, si antes la brecha era de tres profesionales por un técnico, luego será de tres doctorados por un técnico.
Habrá un montón de doctores manejando taxis, que no tendrán mantención, porque no habrán técnicos que lo hagan.
Pídale platita al Estado, e inaugura programas de Post-doc. No importa en que universidades. La UFRO, la Universidad del Mar, o cualquiera que este disponible.
Lo que importa es el “cash” tener plata para pagarles a los doctores sacados en la Universidad de Chuchunco.
Da lo mismo sí sabemos ya de antemano que el sistema de educación superior chileno hay gente penca, delincuentes, estafadores y temerarios.
Un decano de una Facultad de leyes que plagió a un estudiante, un comité independiente designado por el Rector acreditó el plagio, y dos años después vuelve elegido en gloria y majestad, con sendos aplausos y sonrisas del mismo rector que había decidido sacarlo de la universidad.
Otro rector convirtió el “Fundo Maipo” de la UFRO en un mecanismo de especulación urbana en Temuco.
Ah, me olvidaba mencionar que ese rector es “doctor” en Alemania (sin “Habilitation” correspondiente, claro esta).
Otros frescos muestran que son “Doctores del Tercer Ciclo” para hacer creer que son lo mismo que el “Doctorado de Estado” dentro de la tradición francesa.
Sr. Babul. Estamos llenos de patudos y mediocres en las universidades, especialmente en las Ciencias Sociales.
Primero, el sistema de “rectores-delegados” echó a lo más valioso que existía en las universidades de Chile y las llenó con rufianes serviles.
Después, la llegada de la Concertación no sirvió para establecer una política universitaria decente y que “nivelara hacia arriba” para limpiar el sistema.
Los que adulaban a los rectores-delegados usaron sus habilidades para hacer lo mismo con los nuevos gobiernos Concertacionistas que degradaban las universidades año a año por la vía de ir cortándoles su financiamiento.
Todos fueron parte del mismo juego, como si no se dieran cuenta que al final “lo barato cuesta caro”.
De esos 6.000 académicos, dónde han sacado sus doctorados? Había uno que decía tener doctorado en “Oxford”. Tenia un alto cargo en el Ministerio de Educación, nos contaba a todos que era “sociólogo” de la UC. Al fin de cuentas, era solo un autodidacta que solo podía acreditar Enseñanza Media.
Las universidades en Chile están llenos de estos frescos y temerarios.























































