ISRAEL RINDE HOMENAJE AL EJERCITO ROJO EN VISITA DE PUTIN

Encabezando una delegación de 400 personas, el presidente ruso, Vladimir Putin, llegó a Israel, en plan de visita a Cisjordania y Jordania.

Tras ser recibido en el aeropuerto de Ben Gurion por el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, Putin inauguró en Natania (norte de Tel Aviv) un monumento en memoria de los soldados del Ejército Rojo que ayudaron a derrotar a la Alemania nazi.

“Israel tiene una profunda deuda moral hacia los soldados de la Unión Soviética que contribuyeron a liberar los campos de exterminio del régimen nazi”, declaró el presidente Simón Peres, en un acto en el que participaron representantes de la poderosa comunidad rusa en Israel así como veteranos de la II Guerra Mundial.

En su discurso, Putin ha afirmado que “la memoria de los caídos es sagrada para mi. Estoy emocionado porque en Israel sentís lo mismo. Lo visto aquí en el monumento en Natania me ha impresionado y refuerza mi respeto al pueblo judío. El nazismo es la página negra de la historia de la humanidad y el Ejercito Rojo puso fin a ella”.

Peres agradeció la llegada de Putin y le envió un mensaje: “Estoy convencido que Rusia que golpeó el fascismo, no permitirá amenazas similares. No a la amenaza iraní y no al derramamiento de sangre de Siria”.

El objetivo es relanzar a nivel estratégico, político y económico la posición de Rusia en una zona que experimenta importantes cambios y afronta retos decisivos.

Para los israelíes, se trata de una oportunidad de oro para intentar aflojar el escudo ruso que protege de alguna forma el presidente sirio, Bashar Asad y el proyecto nuclear iraní.

Conversaciones sobre Siria

El plato fuerte de su visita a Israel lo sirve el primer ministro, Benjamin Netanyahu en el almuerzo en Jerusalén.

Compartiendo mesa y mantel y con los servicios de traducción de varios diputados y ministros israelíes de origen ruso,Netanyahu y Putin tratan sobre dos asuntos vitales en la región y concretamente para Israel.

Por un lado, la sangrienta situación de la vecina Siria en la que Putin no se alinea con Occidente y los rebeldes sirios para hacer caer al presidente Bashar Asad. Por otro, el proyecto nuclear iraní. Netanyahu intenta movilizar a Rusia para evitar que Irán complete su programa nuclear o como suelte advertir, “la amenaza existencial de Israel”.

Según Israel, el objetivo del régimen islámico es la posesión de armas atómicas mientras Irán defiende que el programa tiene sólo fines civiles.

Putin y sus interlocutores israelíes también dialogan sobre el nuevo presidente de Egipto, el islamista Mohamed Mursi. El anuncio de su victoria ha llenado de pesimismo las portadas de los diarios israelíes con titulares como “Eligieron el Islam, Hamas está contento” (Israel Hayom) o “Nuevo Oriente Medio, el temor se ha hecho realidad y los Hermanos Musulmanes se hacen con Egipto” (Maariv).

El partido de izquierda Meretz convocó a una manifestación contra la visita de Putin «en defensa de los valores democráticos» así como condenar su apoyo “al brutal régimen de Bashar Asad».

El martes Putin irá a la ciudad de Belén para inaugurar un centro cultural ruso y reunirse con el presidente palestino, Abu Mazen.Antes de viajar a Jordania, reiterará el apoyo de Rusia a la creación de un Estado palestino