Siete sacerdotes fueron separados de sus funciones por órdenes del arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez, bajo el argumento de que violaron el precepto del celibato.
Los religiosos procrearon hijos, señaló el arzobispo Sánchez, quien indicó que los curas “no están más al frente de ninguna parroquia y se encuentran en reflexión analizando las decisiones que tomarán”.
El prelado dijo que les dio 2 años de plazo para que “reflexionen su situación” y no descartó darles más tiempo “en caso de que así se requiera”.
PENAS CANÓNICAS
“La Iglesia Católica marca que los sacerdotes no pueden vivir 2 estilos de vida, por lo que, si se comprometieron a ser clérigos deben cumplir con su decisión, de lo contrario, existen penas canónicas”, afirmó.
Monseñor Sánchez expuso que ha estado “dialogando” con los sacerdotes y expuso que lo seguirá haciendo.
Caso Bargalló
Al referirse al caso del obispo argentino y ex titular de Caritas Latinoamérica, Fernando Bargalló, quien presentó su renuncia ante el Vaticano luego de que fue fotografiado en la playa de Puerto Vallarta con una mujer, Sánchez dijo que debe responder a su conducta.
“Él tiene que responder a su conducta, la Iglesia al darnos el ministerio sacerdotal presbiteral, episcopal, nos pide un estilo de vida y si no vivimos ese estilo de vida hay penas canónicas”, indicó.























































