Un artículo de The New York Times conjetura que la reticencia del ex canciller norteamericano, Henry Kissinger, a respaldar el abanderado republicano, está relacionado con la agresiva política exterior de Mitt Romney con respecto a China, un asunto clave para el prestigioso ex funcionario, responsable de acercar a las dos potencias durante su rol de jefe de la diplomacia en la administración de Nixon (1970).
También habría preocupación respecto a su línea dura sobre Rusia, país que fue definido por el candidato como “el enemigo geopolítico número uno de EE.UU.”.
Según el Times, algunos miembros del partido, entre los que estaría Kissinger, creen que Romney ha adoptado enfoques demasiado confrontacionales, y les preocupa que su declaraciones en la campaña pudieran perjudicar los esfuerzos diplomáticos posteriores y señalar un desvío hacia las pasiones neoconservadoras.
Aun así, Romney ya ha recibido el respaldo formal de varios expertos en política exterior, como la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice; Frank C. Carlucci, secretario de Defensa en el gobierno de Ronald Reagan, y de Stephen J. Hadley, asesor de Seguridad Nacional en el gobierno de George W. Bush.























































