La crisis de legitimidad del modelo chileno se empezó a ver a fines de los 90, afirma el sociólogo Alberto Mayol, autor del libro “El derrumbe del modelo”, cuando en la encuesta CEP empieza a crecer la cantidad de gente que no se identifica con la Concertación ni con la derecha.
“Es coherente con la crisis de la política, es coherente con el surgimiento de la farándula, en la misma época y es coherente con la detención de Pinochet en Londres, que tiene que ver con hacer verosímil la transición”.
“La transición deja de ser verosímil cuando la Concertación, que nace para atacar a Pinochet, tiene que defenderlo. Desde ese instante para adelante lo demás es pura fiesta”.
“No hay posibilidad de discutir en serio, entonces viene un juego de la impostura, y hay un juego de la impostura permanente”.
“Toda la clase política dice ‘no tiene que existir la política y para que no exista la política yo me hago cargo de ella, usted retírese de aquí, no hable, no piense de política porque le puede hacer mal y yo me sacrificaré por usted’.
“Usted tiene que ser gremial. Si usted tiene en su casa una mesa de madera, puede hablar de las mesas de madera. Si no la tiene, usted qué se mete”.
“Ahora si ellos se quieren organizar y hablar de sus problemas con la mesa de madera tampoco pueden. Cada uno tiene sus propios problemas con su mesa de madera”.
“Hasta que finalmente vienen los espasmos de la movilización, pero son espasmos todavía, sin procesamiento político”.
“El caso de los pingüinos es clarísimo. Los pingüinos no son un movimiento político, son un espasmo de dolor.
“No tenían horizonte y tuvieron la misma afinidad que tuvo el movimiento de 2011, pero en ese 2006 no significó nada políticamente porque no tenían claro que esto debía politizarse”.
Fuente: El Mostrador.























































