El informe de la comisión investigadora de la Cámara de Diputados describe las maneras de obtener lucro:
1. Compra y venta. Operaciones con grupos económicos nacionales o extranjeros. El informe afirma que hay antecedentes de esta práctica en la U. de Las Américas, U. Andrés Bello y U. de Viña del Mar (todas del grupo Laureate), además de la U. Santo Tomás (fondo de inversiones Linzor Capital) y la Uniacc (comprada por el grupo Apollo).
2. Matrícula y aranceles. Se aumentan, mientras se minimizan los costos de operación, “sacrificando calidad en la actividad académica y manejo financiero”.
3. Salarios en el plantel. Sólo en universidades “se pueden pagar sueldos más altos que en las demás empresas a personas relacionadas, sin sufrir consecuencias tributarias negativas”.
4. Sociedades espejo. Como las utilidades de las universidades no pueden retirarse, se “externalizan servicios” a empresas que sí pueden distribuir sus ganancias. También ocurriría que los planteles pagan los sueldos de los ejecutivos de esas firmas. El informe afirma que hay denuncias por esto sobre la U. del Desarrollo (Inmobiliaria Ainavillo) y U. del Mar (Inmobiliaria del Mar, Terramari; e inversiones Rancagua, Doña Teresa, La Serena, Los Placeres y Valaparenas).
5. Familiares. Se incorporan en el directorio o las empresas paralelas “con el objeto de repartir un mismo ingreso eventualmente alto”, disminuyendo su base imponible.
6. Cartera de deudores. La universidad puede venderla a una empresa de factoring relacionada a sus fundadores. Así, el plantel queda sin deuda y la empresa señala la cartera como un “gasto necesario para producir la renta”.
7. Donaciones. Las empresas relacionadas hacen aportes para permitir que la institución se siga expandiendo.
8. Pagos a terceros. Se ejemplifica con los royalties , patentes “u otros conceptos a nacionales o extranjeros”.























































