No prosperó la idea de los senadores Girardi y Navarro de poner fin al contubernio y colusión entre farmacias y laboratorios.
La ley de las farmacias aprobada por el Senado seguirá autorizando la venta de productos de los propios laboratorios, en perjuicio de los consumidores.
¿La razón? Prohibir esta práctica atentaba contra la Constitución que garantiza el derecho de propiedad por sobre la salud y cualquier otros derechos constitucionales.
De esta manera la colusión entre farmacias que favorecen la venta de remedios de sus propios laboratorio seguirá adelante mientras no se cambie la actual Constitución.
Es la misma Constitución que permite que las ISAPRES sigan estafando a los afiliados, discriminándolos por sexo y por edad.
Estas prácticas están “garantizadas” por la Constitución y para recordarlo están los senadores de la UDI y RN que amenazan con ir al Tribunal Constitucional si se derogan estas disposiciones.























































