Brasil es el país más católico del mundo, pero los seguidores de esta fe se han reducido un 28% en las últimas cuatro décadas.
El último censo reveló en cambio un fuerte incremento de la cantidad de evangélicos en ese país.
De los 191 millones de habitantes que tiene la nación más grande de Latinoamérica, 123 millones son católicos; el 64,6% de su población.
Sin embargo, mientras la cantidad de personas en el país creció, los católicos disminuyeron en 10 puntos porcentuales entre 2000 y 2010, según reveló el último censo, publicado recientemente.
La caída es más notoria aún si se consideran las últimas cuatro décadas.
“En los años 70, el 92% de la población brasileña era católica, actualmente es el 64%, es decir, una caída de 28 puntos porcentuales con respecto a 2010″ explicó Claudio Crespo, investigador del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
Esto se traduce en que durante ese período, uno de cuatro católicos en Brasil ha dejado de serlo, agregó Crespo.
En tanto, los evangélicos pentecostales pasaron de ser el 15,4% de la población en 2000 (26,2 millones) al 22,2% en 2010 (42,3 millones).
Un aumento de unos 16 millones de personas en 10 años, casi la población total de Chile.
Y se ha convertido en un credo conservador con creciente poder político y económico.
“Creo que la iglesia evangélica llegará a ser mayoría en Brasil en 20 años”, dijo Silas Malafaia, un televangelista que en 2011 lanzó una campaña para “conquistar un millón de almas” para su iglesia, la Asamblea de Dios Victoria en Cristo, que reúne a más de la mitad de los evangélicos en Brasil.























































