El Colegio Cumbres emitió un instructivo que prohíbe que sacerdotes y profesionales tengan contacto privado con los alumnos.
La medida se aplicó después de una denuncia de abuso sexual contra el vocero de los Legionarios de Cristo, el cura John O´Reilly, que a todo esto parece que se lo tragó la tierra.
También se impartió el instructivo después de las declaraciones de una ex profesora del Colegio Cumbres que confirmó la costumbre que tenía el cura de sacar selectivamente a las niñas de sus salas de clases para “tomar tecito y darles galletas”.
La profesora Vivianne Litvack, quien hizo clases hace nueve años en el exclusivo establecimiento privado, dijo a CNN Chile que le llamaba la atención esta costumbre del cura.
Incluso, agregó que en un comienzo se negó a dejar que las niñas fueran con el O’Reailly.
“Las invitaba a tomar desayuno, ‘les tengo té, galletitas’ y él me decía que las llevaba porque las niñitas aprendían mucho más con él que en una sala de clases”.
Asimismo, la profesora señaló que el cura no se detenía ante nada y poco le importaba interrumpir pruebas o interrrumpirla cuando pasaba algunas materias.























































