Ahora le tocó el turno a los Padres de San Columbano, que “castigaron” al cura Jeremiah Healy con la “restricción del ministerio sacerdotal para ser ejercido en público (sólo lo puede hacer en privado)”.
¿Es hueveo?
Este degenerado CSM fue denunciado en mayo de 2011 por abusos sexuales.
La congregación también le restringió tener contacto con menores de edad o adultos vulnerables sin la supervisión de otras personas.
El director de los curas, Álvaro Martínez, informó que los hechos denunciados en contra de Healy ocurrieron en la década de 1980 y que la Sociedad de Vida Apostólica en la cual se encontraba inserto Healy procedió en forma inmediata a la apertura de una indagación para determinar la verosimilitud de los hechos denunciados.
Dicha investigación fue referida a la Congregación para la Doctrina de la Fe, en la Santa Sede, la que respondió que, “no obstante su verosimilitud, no es competente para iniciar un proceso canónico, pues no se trata de delitos de su competencia en conformidad al derecho aplicable al momento de su comisión”.
O sea, en otras palabras, El Vaticano no quiso proceder contra el acusado.
La Congregación de los Columbanos ordenó a Jeremiah Healy asistir a un programa terapéutico junto al acompañamiento psicológico que ya recibe.
Ya oye.























































