“El teniente Ambler me ordenó a mí y al cabo Toledo sacarle las esposas al herido y subirlo al carro policial y llevarlo a un sitio eriazo y darle muerte, lo que con el cabo Toledo, chofer del furgón, se dirigió al patio posterior de la unidad donde se dio cumplimiento a la orden emanada del teniente Ambler, regresando con el cadaver al sitio del suceso”.
Este es parte del crudo relato del cabo Jorge Marín Jiménez contenido en una carta enviada al diputado Hugo Gutiérrez.
En la nota, Marín Jiménez agrega que “hago presente no tener participación en la muerte del primero de los fallecidos (Eduardo Vergara) solo el carabinero Muñoz, quien no ha sido procesado y goza de plena libertad, y en el segundo solo cumplí una orden, las que en ese tiempo eran estrictas y obligatorias”.
Eduardo y Rafael Vergara Toledo, eran militantes del MIR, vivían en Villa Francia y fueron asesinados por efectivos de Carabineros el 29 de marzo de 1985.
Su asesinato ha dado origen a la conmemoración ese día, todos los durante todos estos años, del Día del Joven Combatiente.























































