MARIHUANA DETIENE EL CÁNCER DE MAMAS Y AUSTRALIA ESTUDIA LEGALIZAR SU CONSUMO

Hay 200 mil adictos a la macoña en Australia y se gastan anualmente 100 millones de dólares en reprimir el consumo, con un alto costo para los sistemas policial, judicial y carcelario.

Por eso el último estudio sobre drogas propone al Gobierno legalizar el cannabis y el éxtasis para controlar el aumento de estupefacientes en el país.

CANCER

La última novedad de la marihuana es que estudios hechos en ratas demuestran que el consumo de esta droga detiene el cáncer de mamas.

Médicos del California Pacific Medical Center señalaron que tras 20 años de pruebas se aprontan aplicar el método en personas.

Sean McAllister, biólogo molecular, señaló que los químicos de la marihuana detienen la expansión de la metástasis en ratas y plantean elaborar píldoras con el compuesto de la cannabis, a fin de aplicarla a enfermas de cáncer de mamas.

AUSTRALIA LEGALIZA

En tanto, en Australia, el profesor Bob Douglas, coautor del informe del informe oficial de 54 páginas, dijo que ha quedado claro que la prohibición de las drogas no funciona y que hace falta adoptar otros enfoques, como la legalización y el control gubernamental del consumo.

Añadió el experto que “el informe deja patente que la policía australiana, a pesar de desempeñar un buen trabajo, no ha conseguido tener un impacto serio” en el tráfico y consumo de drogas.

Las estadísticas de la Policía revelan que la incautación de drogas aumentó un 164 por ciento y de productos químicos para elaborar narcóticos subió un 263 por ciento.

Una de las propuestas del citado documento es que el Gobierno controle la venta de cannabis y éxtasis, que se ofrezca solo a los ciudadanos mayores de 16 y acompañado de programas de asesoramiento y tratamiento.

El profesor Douglas señaló que proyectos similares se han adoptado en Europa con buenos resultados, y opinó que Australia necesita tener un debate serio sobre este asunto.

“La gente que ha adoptado posiciones duras contra las drogas ha obtenido réditos políticos, pero ya hay muchos políticos en Australia que reconocen que esta postura debe cambiar”, dijo Douglas.

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